17.10.13

RUGIDO ENSORDECEDOR


Cada vez que veo... ese espectáculo espantoso, la espuma que brota del abismo blanco del agua, escucho el rugido ensordecedor que produce, mi corazón se retuerce, y algo en mí dice: ahí está el enemigo. ¿Se sorprende usted? Claro que es un enemigo, es la vanidad humana que se cree algo y que súbitamente se desintegra en la nada. Hay una concepción, por cierto, que genera un efecto similar, una imagen del mundo que reduce todo a simples acontecimientos; está contenida en las sentencias de Ben Akiba: “Todo está ya previsto, [no obstante] el libre albedrío le fue concedido”. Representa al hombre de tal manera que su voluntad, su capacidad y sus conocimientos terminan siendo superfluos. 
… Por esta razón no me gusta tal filosofía, mon cher Charlemagne, y creo firmemente en la idea de que sería mejor arrojarse a las cataratas del Rin y hundirse como una cáscara de nuez, a mecer la cabeza sabiamente y dejar que las aguas sigan corriendo, como lo hacen desde el tiempo nuestros antepasados y seguirán haciéndolo cuando nuestro propio tiempo haya terminado.-

:: Carta a Karl Kausty de Rosa Luxemburg (13 de julio de 1900).-

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