25.10.13

PERDICIÓN UNÁNIME


Para Lázaro Gómez

Mientras el cielo gire 
serás mi redención y mi condena, 
visión magnética,

lirio en calzoncillos, 
salvación y locura

cada noche empezando.
Mientras el cielo gire 
ningún infierno me podrá ser extraño 
pues he de cuidar que a ti no te dañe, 
ninguna alegría pasará inadvertida pues 
de alguna manera habré de mostrártela.
Mientras 
el cielo 
gire
serás la verdad de mí mismo, 
la canción y el veneno, 
el peligro y el éxtasis, 
la vigilia y el sueño, 
el pavor y el milagro.
Mientras el cielo gire... ¿Pero acaso gira el cielo?
Bien: mientras el cielo exista.
Mientras 
el cielo 
exista
serás mi razón por lo insólito, 
el encuentro y la huida, 
la quietud y el escándalo, 
el candor y la culpa, 
el suicidio y la vida.
Mientras 
el cielo 
exista
serás mi dolor más notorio, 
mi soledad más trágica, 
mi perdición unánime, mi perpetuo silencio 
y mi consuelo total.
Mientras el cielo exista... ¿Pero acaso existe el cielo?
Bueno: mientras tú mismo existas.
Mientras 
tú mismo 
existas
serás el espejo y el tiempo,
lo infinito y lo súbito, 
la memoria y lo insólito, 
la derrota y el verso, 
mi enemigo y mi imagen.
Porque no habrá más soles que los que tú mismo irradias 
como no habrá otra pena que el saber que tú existes.
¿Pero acaso tú existes?

:: “Mientras el cielo gire” de Reinaldo Arenas (NY, mayo de 1985).-

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