25.6.12

LA LECTURA COMO NATURALEZA


Y si no es la vida y no es la Naturaleza, es la lectura, es la vida y la naturaleza de la lectura, durante largos trechos enteros, una y otra vez, sólo la naturaleza de la lectura, la vida de los libros, los periódicos, de todos los escritos posibles, tender un puente sobre la Naturaleza interrumpida, omitida, por medio de la lectura, que es como la Naturaleza, que es como la vida. Porque no siempre podemos, y ningún organismo es capaz de ello, asimilar la Naturaleza, no podemos asimilar la vida como Naturaleza, largos trechos, durante años sólo como lectura, la Naturaleza de los periódicos, de lo escrito. En muchos idiomas, para variar. Interrumpimos en puntos determinados de nuestra existencia la naturaleza de nuestra existencia, y seguimos existiendo nada más que en los libros, en lo escrito, hasta que otra vez tenemos la posibilidad, muy a menudo como otro, siempre como otro, siempre como otro subrayado, de existir en la Naturaleza, y seguimos existiendo en la Naturaleza. No aguantaríamos ininterrumpidamente una vida en la Naturaleza, que es siempre una Naturaleza libre, y por eso, una y otra vez, salimos de la Naturaleza, únicamente por una razón de supervivencia, entramos en la lectura y vivimos así en la lectura durante largo tiempo y sin ser molestados. La mitad de mi vida no he vivido, existido, en la Naturaleza, sino en la lectura como Naturaleza, y sólo por esa mitad me ha sido posible la otra. O existimos en ambas, en la Naturaleza y en la lectura como Naturaleza al mismo tiempo, con esa tensión nerviosa extrema que sólo es posible un período brevísimo, si existe como conciencia. La pregunta no puede ser, vivo en la Naturaleza como Naturaleza, o en la lectura como Naturaleza, o en la Naturaleza como lectura, o en la naturaleza de la naturaleza de la lectura, y así sucesivamente, así Roithamer.-

:: Korrektur [Corrección] de Thomas Bernhard (1975).-

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