8.4.12

DADAÍSMO SECULAR


El discurso poético es un tapiz cubierto de múltiples hilos que se diferencian entre sí por el color de la ejecución; solo en la partitura cambian permanentemente la orden de señalización instrumental.
Es un tapiz muy resistente, tejido del agua: en las corrientes del Ganges, tomadas como un tema textil, no se mezclan como las muestras del Nilo o del Éufrates, sino que conservan sus diferentes colores en los flecos, figuras y ornamentos, pero no son en los dibujos, ya que el dibujo es la perífrasis.
El comportamiento es bueno cuando conserva las huellas de su origen, como parte de la naturaleza representada. No importa que sea animal, vegetal, estepario, escita o egipcio, nacional o bárbaro. El ornamento siempre está activo, ve, habla.
El ornamento es estrófico…
El dibujo es lineal
Es admirable el afán versificador de los antiguos italianos, su fiero anhelo juvenil de armonía, su sensual ansia de rima: il disio!
La boca trabaja, la sonrisa mueve los versos, los labios enrojecen, sabios y alegres, la lengua se funde confiadamente con el paladar.
La imagen interna del verso no se separa de los innumerables cambios que se suceden vertiginosamente en la expresión del rostro emocionado del recitador.-
El arte desfigura nuestra cara, destruye el alma, rompe su máscara…
Cuando comencé a estudiar la lengua italiana y tuve apenas un ligero conocimiento de su fonética y prosodia, comprendí enseguida que el centro de gravedad de la articulación verbal se había desplazado, acercándose a los labios, fuera de la boca. La punta de la lengua se hallaba de repente en el puesto de honor. El sonido se precipitaba hacia la compuerta de los dientes. Me sorprendió también el carácter infantil de la fonética italiana, su bella puerilidad, cercana al balbuceo, una especie de dadaísmo secular:

E, consolado, usava l’idioma
Che pria i padri e le madri trastulla;

Favoleggiava con la sua famiglia
De’ Troiani, di Fiesole, e di Roma.
  
(Paradiso, XV, 122-123,125-126)

:: Razgovor o Dante [Coloquio sobre Dante] de  Ossip Mandelstam (publicado en 1967).-

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