11.6.10

A PESAR DE LA LUZ QUE NO ACABA DE IRSE


I
Canto el calor del rostro de recién nacido, el calor desesperado.-
II
Al pan le corresponde partir al hombre, ser la belleza del amanecer.-
III
Quien confía en el girasol no meditará dentro de la casa. Todos los pensamientos del amor se convertirán en pensamientos suyos.-
IV
En el rizo de la golondrina se forma una tormenta, se construye un jardín.-
V
Siempre habrá una gota de agua que dure más que el sol, sin que el ascendiente del sol se vea por ello quebrantado.-
VI
Produce aquello que el conocimiento quiere mantener en secreto, el conocimiento con cien pasadizos.-
VII
Lo que viene al mundo para no perturbar nada no merece ni miramientos ni paciencia
VIII
¿Cuánto durará esta carencia del ser humano que agoniza en el centro de la creación porque la creación lo ha rechazado?
IX
Cada casa era una estación del año. Así la cuidad se repetía. Todos los habitantes juntos no conocían más que el invierno, a pesar de su carne recalentada, a pesar de la luz que no acaba de irse.-
X
En tu esencia eres constantemente poeta, estás constantemente en el cenit con tu amor, constantemente ávido de verdad y justicia. Sin duda, es un mal necesario el que no puedas serlo asiduamente en tu conciencia.-
XI
Harás del alma que no existe un hombre mejor que ella.-
XII
Mira la imagen temeraria donde se baña tu placer, ese placer que te esquivó durante largo tiempo.-
XIII
Muchos son lo que esperan a que el escollo los levante, a que la meta los franquee, antes de definirse.-
XIV
Da las gracias a aquel que no se cuida de tu remordimiento: eres igual.-
XV
Las lágrimas desprecian su confidente.-
XVI
Queda una profundidad mesurable allí donde la arena subyuga al destino.-
XVII
Amor mío, poco importa que yo haya nacido: te vuelves visible en el lugar donde aparezco.-
XVIII
Poder caminar, sin engañar al pájaro, del corazón del árbol al éxtasis del futuro.-
XIX
Lo que te acoge a través del placer no es sino la gratitud mercenaria del recuerdo. La presencia que elegiste no dice adiós.-
XX
No te postres sino para amar. Si mueres, sigues amando.-
XXI
Las tinieblas por las que te dejas penetrar están gobernadas por la lujuria de tu ascendente solar.-
XXII
No te cuides de aquellos que ven al ser humano sólo como una etapa de color sobre la espalda atormentada de la tierra. Que devanen su largo reproche. La tinta del atizador y el rubor de la nube son una y la misma cosa.-
XXIII
No es digno del poeta engañar al cordero, investirse de su lana.-
XIV
Si habitamos un relámpago, es el corazón de lo eterno.-
XXV
Ojos que, creyendo inventar el día, habéis despertado al viento, ¡qué puedo inventar por vosotros? Soy el olvido.-
XVI
De todas las aguas claras la poesía es la que menos se demora en los reflejos de los puentes.
Poesía: la vida futura en el fuero íntimo del hombre nuevamente cualificado.-
XVII
Una rosa para que llueva, al cabo de innumerables años, es tu deseo.-


* * *


I
Je chante la chaleur à visage de nouveau -né, la chaleur désespérée.-
II
Au tour du pain de rompre l’homme, d’êtrela beauté du point du jour.-
III
Celui que se fie au tournesol ne méditera pas dans la maison. Toutes les penseés de l’amour deviendrot ses penseés.-
IV
Dans le boucle de l’hirondelle un orange s’informe, un jardin se construit.-
V
Il y aura toujours une goutte d’eau pour durer plus que le soleil sans que l’ascendant du soleil soit ébranlé.-
VI
Produis ce que la connaisance veut garder secret, la connaisance aux cent passages.-
VII
Ce que ni vient au monde pour ne rien troubler ne mérite ni égards ni patience.-
VIII
Combien durera ce manque de l’homme mourant au centre de la creatión parce que la creatión l’a congédié?.-
IX
Chaque maison était une saison. La ville ainsi se répétait. Tous les habitants ensemble ne connaaissaient que l’hiver, malgré leur chair réchauffée, malgré le jour ni que ne s’en allait pas.-
X
Tu es dans ton essence constamment poète, constamment au zenith de ton amour, constamment avide de vérité et de justice. C’est sans doute un mal nécessaire que tu ne puisses l’être assidûment dans ta conscience.-
XI
Tu feras l’âme qui n’existe pas un homme meilleur qu’elle.-
XII
Regarde l’image téméraire où se baigne ton pays, ce plaisir qui t’a longtemps fui.-
XIII
Nombreux sont ceux qui attendent que l’écueil les soulève, que le but les franchisse, pour se définir.-
XIV
Remercie celui qui ne prend pas souci de ton remords. Tu es son égal.-
XV
Les larmes méprisent leur confident.-
XVI
Il reste une profondeur mesurable là où le sable subjugue la destinée.-
XVII
Mon amour, peu importe que je sois né : tu deviens visible à la place où je disparais.-
XVIII
Pouvoir marcher, sans troper l’oiseau, de coeur de l’arbre à l’extase du fruit.-
XIX
Ce qui t’actueille à travers le plaisir n’est que le gratitude mercenaire du souvenir. La précense que tu au choisie ne délivre pas d’adieu.-
XX
Ne te courbe que pour aimer. Si tu meurs, tu aimes encoré.-
XXI
Les ténèbres que tu t’infuses son régies par la luxure de ton ascendant solaire.-
XXII
Néglige ceux aux yeux de qui l’homme passe pour n’être qu’une étape de la couleur sur le dos tourmenté de la terre. Qu’ils dévident leur longueremontrance. L’encre du tisonier et la rougeur du nauge ne font qu’un.-
XXIII
Il n’est pas digne du poète de mystifier l’agneau, d’investir sa laine.-
XXIV
Si nous habitons un éclait, il est le coeur de l’eternel.-
XXV
Yeux qui, croyant inventer le jour, avez éviellé le vent, que puis-je pour vous? Je suis l’oubli.-
XXVI
La poésie est toutes le eaux claires celle que s’attarde le moins aux reflects de ses ponts.
Poésie, la vie future à l’intérieur de l’homme requalifié.-
XXVII
Une rose pour qu’il pleuve. Au terme d’innombrables annés, c’est ton souhait.-


:: Á la santé du serpent (A la salud de la serpiente) de René Char (1945-1947)
:: Obra de Alina Synoczek

No hay comentarios: